Resumen ejecutivo

Durante los últimos años, ICDL Foundation y sus Operadores Nacionales han llevado a cabo estudios de alfabetización digital en cinco países de Europa (Austria, Dinamarca, Finlandia, Alemania y Suiza) y dos países fuera de Europa (India y Singapur). Durante 2019 se comenzó a trabajar para replicar este en Latinoamérica, comenzando con Panamá, con el apoyo de la Universidad de Panamá.

Estos estudios constaban de dos partes claves: autoevaluación y evaluación práctica de habilidades digitales. Los hallazgos revelaron que las personas tienden a sobreestimar sus capacidades y que existen importantes déficits de habilidades digitales en todos los países analizados. Además, los jóvenes tienen déficits de habilidades digitales que son tan amplias como las del resto de la sociedad.


La investigación demostró que la autoevaluación es una medida pobre de las habilidades digitales. Por tanto, cualquier herramienta de autoevaluación, como la matriz de competencia digital del CV de Europass, siempre debe complementarse con un diploma o un certificado como prueba del nivel de competencia declarado. La certificación define las habilidades y el conocimiento que las personas necesitan, valida la calidad de la formación y motiva a los participantes a completar con éxito su capacitación.

Estos hallazgos son especialmente importantes al desarrollar políticas de habilidades digitales a nivel internacional, nacional y local.

5 young people using a range of digital devices

Introducción

Nuestra vida cotidiana depende cada vez más de las tecnologías digitales. La vida sin una computadora, una tableta o un teléfono móvil se ha vuelto inimaginable para muchos, y hay más personas que nunca que tienen acceso a Internet. En Europa, el 84% de los hogares tienen acceso a Internet en casa1, mientras que, en Singapur, esta cifra llega al 88%2.y en Panamá se ubica en 54% Los datos de la UIT muestran que más del 80% de la población joven (15-24 años) en todo el mundo está conectada y que, de los 830 millones de jóvenes conectados, 320 millones (39%) están en China y la India3. Estos números impresionantes pueden crear la ilusión de que, al tener acceso a las tecnologías digitales, las personas, y especialmente los jóvenes, aprenden automáticamente cómo usarlas. Las personas tienden a suponer que, si poseen un dispositivo digital y saben cómo usar ciertas aplicaciones, entonces ya tienen todas las habilidades necesarias para su vida personal y profesional.

Anteriormente, varios operadores nacionales de ICDL llevaron a cabo estudios de alfabetización digital en Europa para conocer los niveles reales de habilidades digitales en sus países4. Se investigó en Austria, Dinamarca, Finlandia, Alemania y Suiza. Los datos demostraron que existen grandes disparidades entre los niveles de habilidades digitales auto percibidos y los reales y que, incluso los jóvenes, que a veces se asume falsamente que son “nativos digitales”, suelen tener un rendimiento inferior en las pruebas prácticas5. En 2017, una réplica del estudio en India y Singapur reveló que los déficits de habilidades digitales identificadas en Europa también son relevantes en estos países. El análisis inicial de los resultados de Panamá arroja resultados similares, especialmente en áreas de productividad de aplicaciones laborales.

Este documento proporciona una visión general de los principales hallazgos de los seis estudios, analiza sus implicaciones para el desarrollo de habilidades digitales a nivel nacional e internacional, y argumenta que cualquier herramienta de autoevaluación siempre debe complementarse con un diploma o un certificado como evidencia del nivel de competencia.

People sitting on a sofa using laptops and tablets.

Estudios de alfabetización digital

Se utilizaron dos grupos objetivos diferentes en los estudios de habilidades digitales. En Austria y Suiza, se analizó un grupo representativo de participantes de entre 15 y 64 años. En Dinamarca, Finlandia, Alemania, India y Singapur, el grupo objetivo seleccionado fueron los jóvenes, principalmente estudiantes universitarios. En Panamá, también se seleccionó únicamente estudiantes universitarios de los primeros años.

Los estudios se basaron en una lógica de investigación simple. En primer lugar, se solicitó a los encuestados que autoevaluaran sus habilidades digitales en las áreas relacionadas con cinco módulos de ICDL: conceptos fundamentales de computación6, conceptos fundamentales de aplicaciones en línea7, procesador de textos, hoja de cálculo y presentaciones. Luego, se les invitó a responder algunas preguntas prácticas y completar tareas en un entorno de trabajo simulado. Los resultados de estos estudios permitieron una comparación entre los niveles de habilidades digitales auto percibidos y los demostrados realmente.

Los hallazgos fueron consistentes en todos los países analizados:

  • En primer lugar, la autoevaluación es un mal “predictor” del rendimiento real, y las personas tienden a sobreestimar sus habilidades digitales.
  • En segundo lugar, existen brechas de habilidades digitales en todos los países encuestados en Europa y fuera de Europa.
  • En tercer lugar, las brechas de habilidades digitales son persistentes tanto entre los jóvenes como en adultos.
  • En cuarto lugar, las personas que han adquirido previamente la certificación de habilidades digitales logran mejores resultados que quienes carecen de ella.
Two businesspeople discussing something and using a laptop in an office.

La autoevaluación es una mala medida
de las habilidades digitales

Los resultados de todos los países analizados indican que las personas no pueden evaluar adecuadamente sus habilidades digitales. Los encuestados evalúan incorrectamente sus competencias, en la mayoría de los casos sobrestimándolas. Por ejemplo, en Austria, el 94% de los participantes de la encuesta evaluaron sus habilidades informáticas generales en niveles desde “nivel medio” a “muy bueno”. Sin embargo, en la prueba práctica, solo el 39% de ellos obtuvieron una puntuación alta (ver Figura 1). Se alcanzaron resultados muy similares en Suiza. Por ejemplo, el 85% de los encuestados indicaron que eran “buenos” o “muy buenos” al usar Internet y el correo electrónico, mientras que, en realidad, solo el 34% respondieron las preguntas prácticas correctamente.

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Habilidades autoevaluadas vs Habilidades reales

La falacia del nativo digital

El Término ‘Nativo Digital’

El término “nativo digital” fue sugerido por Marc Prensky en 20018. El autor definió a los ‘nativos digitales’ como los jóvenes que crecieron rodeados de, y usando, computadoras, teléfonos celulares y otras herramientas de la era digital. Su teoría implicaba que los jóvenes son todos “hablantes nativos” del lenguaje digital de las computadoras y de Internet. Esta poderosa metáfora fue adoptada rápidamente por los medios, los políticos y los padres. Se introdujeron varios términos nuevos, como ‘Millennials’, ‘Generación Z’ y ‘iGeneration’ para describir a los jóvenes que poseen inherentemente las habilidades para el uso seguro y efectivo de las tecnologías digitales.

Los jóvenes carecen de habilidades digitales

Diversas investigaciones muestran que los jóvenes no poseen inherentemente habilidades digitales. El Estudio Internacional de Alfabetización Informática e Informacional (ICILS), la encuesta ‘EU Kids Online’, así como estudios en Australia, Italia y Canadá, demuestran que la exposición a la tecnología no se puede equiparar con la capacidad de usarla9. Un estudio reciente publicado en la revista ‘Teaching and Teacher Education’ tampoco encontró evidencia empírica que respalde las afirmaciones de que la exposición a la tecnología afecta la forma en que los jóvenes lo usan10. De hecho, si los jóvenes no tienen acceso a la educación digital, no adquieren las competencias cruciales necesarias para su vida personal y profesional.

“No creo que se pueda esperar que los niños sepan eso (la alfabetización digital) instintivamente más de lo que se puede esperar que entiendan instintivamente a Shakespeare o Proust. Es algo que se enseña; es una habilidad11

El uso crítico, seguro y efectivo de las tecnologías digitales está ganando más importancia, ya que cada vez hay más historias de noticias falsas12 e información que es difícil de validar en línea. El anonimato y la distancia física han permitido a los usuarios de Internet crear identidades falsas y usarlas para manipular a los niños. El informe de NMC Horizon muestra que los jóvenes carecen de la capacidad de evaluar críticamente la información en línea y juzgar la validez del contenido compartido en las redes sociales13. Por tanto, la familiaridad con la tecnología no necesariamente equivale a una comprensión genuina y crítica de los entornos digitales.

Three students using a computer.

Los jóvenes sobreestiman sus habilidades digitales

Los estudios de alfabetización digital llevados a cabo por los Operadores Nacionales de ICDL proporcionan pruebas adicionales de que los jóvenes no son tan inteligentes digitalmente como, a menudo, se supone. Dinamarca, Finlandia, Alemania, India y Singapur centraron sus encuestas en jóvenes: estudiantes universitarios o estudiantes de educación secundaria de nivel superior. En todos estos países, los jóvenes sobreestimaron sus habilidades digitales. Por ejemplo, en Singapur, el 88.5% de los participantes del estudio calificaron sus habilidades como “buena” a “excelente”, pero su puntuación promedio fue solo del 55% (ver Figura 3). Del mismo modo, en la India, el 84,6% de los encuestados se autoevaluaron en niveles de “regular” a “excelente” en el procesamiento de textos, pero su rendimiento fue inferior al 50%.

Figura 2: autoevaluación frente a habilidades reales en Singapur e India

Los jóvenes carecen particularmente de habilidades de productividad

En los cinco países que eligieron a los jóvenes como su grupo objetivo, los déficits más amplios de habilidades aparecieron en aplicaciones de productividad de oficina tales como hojas de cálculo, procesamiento de textos y software de presentación (ver Tabla 1). Estas discrepancias podrían explicarse por la diferencia entre las habilidades digitales para su “estilo de vida” y para el “lugar de trabajo”. Los jóvenes desarrollan fácilmente las habilidades que están asociadas con sus aficiones: redes sociales, juegos, música en línea y videos14. Además, consumen pasivamente la información de los medios digitales: “los medios sociales se utilizan como una fuente pasiva de recepción de información y no como una herramienta para crear contenido activamente, interactuar con otros y compartir recursos”. De esta manera, las habilidades de productividad que los jóvenes necesitan para sus estudios y su trabajo futuro siguen siendo deficientes.

Tabla 1. Autoevaluación frente a habilidades reales en aplicaciones de productividad para oficina para jóvenes en Dinamarca, Finlandia, Alemania y Singapur. Las filas en azul claro indican los niveles determinados por autoevaluación mientras que las de color blanco muestran los niveles reales de habilidades.


La Certificación es una medida objetiva de los noveles de habilidades

La tendencia a sobreestimar las habilidades digitales no sorprende. Las habilidades digitales están asociadas con personas modernas, activas y exitosas. Del mismo modo, sentirse excluido de del mundo digital debido a una falta de competencias puede ser percibido como estar pasado de moda o estar excluido. Es natural para la mayoría de las personas aspirar a ser parte del primer grupo, donde ser un entendido en temas digitales es una obligación.

Otro beneficio significativo de la certificación es que valida la calidad de la formación. El hecho de que una persona haya participado durante varias horas de un curso de formación no significa necesariamente que haya adquirido las habilidades y el conocimiento esperados. Solo un examen al final de la formación puede revelar lo que el participante ha aprendido. Además, las personas están motivadas para terminar con éxito la formación cuando esperan adquirir un certificado al final de la misma. De hecho, los datos de investigación de Austria, Alemania, Suiza y Singapur muestran que las personas que poseían certificados TIC obtuvieron una puntuación significativamente mejor en las pruebas prácticas que los encuestados sin certificación similar.


Conclusiones

La investigación llevada a cabo en los ocho países demuestra que las habilidades autoevaluadas nunca deben tomarse al pie de la letra. Si trabaja ofreciendo formación evaluando el logro de los objetivos de la misma, un gerente de recursos humanos revisando CVs para un nuevo puesto, un gestor de admisiones de una universidad seleccionando estudiantes para el próximo año académico o un solicitante de empleo que desea demostrar sus habilidades a un posible empleador, debería confiar solo en una medida objetiva de habilidades. Por tanto, cualquier forma de autoevaluación debería ir siempre acompañada de un certificado o un diploma como prueba de las habilidades declaradas.

Las investigaciones en Austria, Dinamarca, Finlandia, Alemania, Suiza, India, Singapur y Panamá revelaron que todos estos países sufren importante brechas en sus niveles de habilidades digitales. Los déficits de habilidades digitales en estos países podrían ser peores de lo esperado ya que los datos estadísticos oficiales, a menudo, se basan en la autoevaluación, más que en medidas objetivas.

Además, estos resultados refutan la creencia generalizada de que los jóvenes son “nativos digitales”. En todos los países analizados, los jóvenes tuvieron un rendimiento bajo en una serie de tareas, principalmente aquellas relacionadas con las habilidades de productividad, como trabajar con documentos de procesador de textos, presentaciones y hojas de cálculo. Esto demuestra que, sin educación digital, los jóvenes no pueden aprovechar todo el potencial de las tecnologías digitales como estudiantes, empleados, empresarios y ciudadanos del mundo digital.

La certificación es una herramienta efectiva para abordar estos desafíos. Proporciona una prueba objetiva de las habilidades adquiridas. Define las habilidades y el conocimiento que las personas necesitan, valida la calidad de la formación, motiva a los participantes a completar con éxito su capacitación y lograr mejores resultados. La certificación también ratifica la competencia de una persona ante sus empleadores potenciales o actuales.

La concienciación sobre el valor de las habilidades digitales ha ido aumentando internacionalmente.
Dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad para todos, se incluye expresamente la meta de medir el porcentaje de jóvenes y adultos con competencias en tecnología de la información y las comunicaciones (TIC), como parte de las competencias para el trabajo.
En Europa, la iniciativa ‘Upskilling Pathways: New Opportunities for Adults’15 reconoció oficialmente que la alfabetización digital tiene el mismo nivel de importancia que la lectura, la escritura y la aritmética básica.
En Singapur, se está estableciendo un nuevo programa de preparación digital en el Ministerio de Comunicaciones e Información para coordinar iniciativas sobre inclusión digital, ciberseguridad, y alfabetización informacional y de medios16.
Actividades como estas deben ser apoyadas de manera consistente y estructurada, y los programas de certificación como ICDL pueden ayudar a lograr este objetivo.


Referencias y pie de notas

1: ITU, “ICT Facts and Figures 2017”, https://www.itu.int/en/ITU-/Statistics/Documents/facts/ICTFactsFigures2017.pdf

2: World Economic Forum, “The Global Information Technology Report 2016”, http://www3.weforum.org/docs/GITR2016/WEF_GITR_Full_Report.pdf

3: ITU, “ICT Facts and Figures 2017”, https://www.itu.int/en/ITU-/Statistics/Documents/facts/ICTFactsFigures2017.pdf

4: ECDL Foundation “Perception and Reality: Measuring Digital Skills in Europe”, 2016, https://www.icdleurope.org/policy-and-publications/perception-reality-measuring-digital-skills-gaps-in-europe-india-and-singapore/

5: ibid

6: The syllabus of the Computer Essentials Module consists of the following categories: Computer and Devices, Desktop, Icon, Settings, Outputs (working with text and printing), File Management, Networks, Security and Well-Being, see https://www.icdleurope.org/workforce/computer-essentials/

7: The syllabus of the Online Essentials Module consists of the following categories: Web Browsing Concepts, Web Browsing, Web- Based Information, Communication Concepts and Using Email, see https://www.icdleurope.org/workforce/online-essentials/

8: Marc Prensky “Digital Natives, Digital Immigrants”, 2001, http://www.marcprensky.com/writing/Prensky%20-%20Digital%20Natives,%20Digital%20Immigrants%20-%20Part1.pdf

9: Results of these studies are summarised in ECDL Foundation’s paper, “The Fallacy of the ‘Digital Native’: Why Young People Need to Develop their Digital Skills”, 2014, https://www.icdleurope.org/policy-and-publications/the-fallacy-of-the-digital-native/

10: P. Kirschner, P. De Bruyckere, “The Myths of the Digital Native and the Multitasker”, 2017, https://doi.org/10.1016/j.tate.2017.06.001

11: OECD blog, “Digital literacy will probably be the only kind of literacy there is”, 2017, https://oecdedutoday.com/digital-literacy-will-probably-be-the-only-kind-of-literacy-there-is/

12: For example, recent US presidential elections. See H. Allcott, M. Gentzkow, “Social Media and Fake News in the 2016 Election”, 2017, https://web.stanford.edu/~gentzkow/research/fakenews.pdf

13: NMC Horizon Report: 2017 Higher Education Edition, https://www.nmc.org/publication/nmc-horizon-report-2017-higher-education-edition/

14: Selwyn, Neil, “The Digital Native – Myth and Reality”, 2009, http://www.emeraldinsight.com/doi/abs/10.1108/00012530910973776

15: P. Kirschner, P. De Bruyckere, “The Myths of the Digital Native and the Multitasker”, 2017, http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0742051X16306692

16: See, for example, G. Evangelinos, D. Holley “Developing a Digital Competence Self-Assessment Toolkit for Nursing Students”, 2014, http://arro.anglia.ac.uk/333373/1/Evangelinos%20Holley%202014.pdf and H. Beetham, “IT Induction – is it still necessary and how it should be done”, 2013, Online Mailing List: LDHEN@JISCMAIL

17: Council Recommendation of 19 December 2016 on Upskilling Pathways: New Opportunities for Adults, (2016/C 484/01), http://eur-lex.europa.eu/legal-content/EN/TXT/?qid=1503570759226&uri=CELEX:32016H1224(01)

18: Ministry of Communications and Information. Preparing our people for digital future, https://www.mci.gov.sg/wps2017

Si le pidieran que evaluara sus habilidades en el uso del software de procesamiento de palabras en una escala de 1 a 10, es muy probable que calificaría sus habilidades con  un puntaje bastante alto, tal vez un 8 o un 9. Pero en qué se basa la puntuación? ¿Quiere decir con esto que usted sabe cómo hacer una combinación de correos, o cómo se puede editar y aplicar estilos de texto? Ése es el problema con la auto-evaluación: cada uno se mide de manera diferente. Añada la tendencia de las personas a sobreestimar sus habilidades, y usted tiene los ingredientes para una gran confusión acerca de lo que la gente realmente puede hacer con la tecnología!

Para averiguar qué tan grande es realmente el problema, ECDL Foundation ha publicado un informe que examina los resultados de estudios recientes de la cultura digital, llevado a cabo en cinco países europeos por los socios de ECDL Foundation.

La clave de lo encontrado es bastante simple: la gente no es buena en la evaluación de sus propias habilidades. Los estudios, que se llevaron a cabo en Austria, Dinamarca, Finlandia, Alemania y Suiza, encontraron que las personas sobreestiman constantemente sus habilidades digitales. Por ejemplo, en Austria, el 94% de los encuestados describió sus niveles de habilidades digitales como “normal” a “muy buena”. Cuando se pusieron a prueba sus habilidades reales, sólo el 39% logró alcanzar un resultado de acuerdo al nivel que habían asegurado tener. La investigación también resaltó el hecho de que existen deficiencias significativas en las habilidades digitales en todos los países estudiados. Incluso los países que obtuvieron una puntuación muy alta en índices internacionales, las personas evidencian tener deficiencias en sus conocimientos y habilidades en TIC que podrían frenarlos a tener un mejor desempeño.

Se ha dicho muchas veces, pero vale la pena repetirlo: las habilidades digitales son vitales. En casi todos los puestos de trabajo, hoy cada vez más y sin duda en el futuro, se requieren habilidades digitales. Eso significa que todos los trabajadores deben tener, o adquirir, esas habilidades. Una mano de obra con formación digital es importante para la sociedad, ya que permite a los individuos progresar en sus carreras y lograr más, pero también es importante para los empleadores. Empleados alfabetizados digitalmente permiten a las organizaciones aprovechar al máximo las tecnologías modernas, y ayudarles a competir. A su vez, esto puede ayudar a impulsar la economía de los países. Está claro que es el interés de todos asegurarse de que los trabajadores tengan las habilidades digitales que necesitan para trabajar con eficacia y eficiencia. De hecho, la importancia de la productividad en las habilidades digitales hace que sea aún más preocupante que la gente no sea buena en la estimación de sus propias habilidades. Si no aceptamos la necesidad que existe de mejorar las habilidades y ampliar este conocimiento, ¿cuál sería la motivación para hacerlo?

Es fácil ver el problema de los bajos niveles de las habilidades digitales como algo abstracto, pero, como ya hemos escrito aquí anteriormente, una escasa alfabetización digital cuesta mucho! Un estudio en los Países Bajos encontró que la ignorancia digital podría estar costando a la economía holandesa 21,6 billones de dólares al año en pérdida de tiempo, mientras que otro estudio en Singapur estima que los trabajadores gastan, en promedio, 151 minutos a la semana que tratan con dificultades para utilizar el software en sus equipos, con un costo de más de 1.738 de dólares por empleado cada año.

Dos de los estudios que se presentan en nuestro nuevo documento, se llevaron a cabo en Dinamarca y Finlandia: países que obtienen altas clasificaciones internacionales para la calidad de sus sistemas educativos, la competitividad digital, y las habilidades para aprovechar las posibilidades que ofrece la sociedad digital. A pesar de esto, y a pesar de que lo hacen bien en algunas áreas, los estudiantes que participaron en los estudios realizados obtuvieron bajas calificaciones en varias áreas clave de habilidades digitales aplicadas al trabajo. Los estudiantes en Dinamarca mostraron un alto grado de confianza en sus habilidades con hojas de cálculo (89% se consideró “muy” o “bastante” confiado), pero sólo el 57% respondió a las preguntas prácticas correctamente. En Finlandia, hubo una historia similar con el software de presentación (87% se consideró “muy” o “bastante” confiado, pero sólo el 60% respondió correctamente las cuestiones prácticas).

Algo que los estudios refuerzan es el problema que existe de creer en la falacia de los “nativos digitales”: Los jóvenes que se supone que cuentan con las habilidades necesarias para las tecnologías digitales, conseguidas sólo a través de la exposición a ellas. Es claro ver en los resultados que un montón de tiempo utilizando los medios de comunicación social no se traduce en gente joven que tiene las habilidades necesarias para el trabajo. Hay grandes diferencias entre las habilidades para utilizar herramientas como las de procesamiento de texto, hojas de cálculo y presentaciones, pero también hay sorprendentes y preocupantes deficiencias en relación con las habilidades para utilizar las herramientas de colaboración en línea y el uso de la web. En Finlandia, Alemania y Suiza, había marcadas diferencias entre la autoevaluación de los participantes (por lo general alta) y su rendimiento real. Un factor clave del aumento en el uso de las TIC en el lugar de trabajo es la oportunidad que ofrece el Internet para la colaboración y el trabajo más eficaz. Si los jóvenes no están equipados con las habilidades necesarias para trabajar en línea, y dejar que solo usen los softwares de oficina “tradicionales”, hará entonces, que la diferencia entre las habilidades necesarias en el trabajo y las habilidades presentes sólo se agrande.

Alemania y Suiza, países que también tienen los primeros puestos en una serie de indicadores internacionales de competitividad y habilidades digitales, revelaron niveles de confianza similares a los encontrados por los estudios daneses y finlandeses. El 79% de los estudiantes alemanes estaban “muy” o “bastante” confiados en sus habilidades en el uso de hojas de cálculo, mientras que sólo el 38% logró responder a las preguntas de la prueba correctamente. En Suiza, el 85% de los participantes evaluaron sus habilidades como “buena” o “muy buena” en el uso de Internet y correo electrónico, sin embargo, sólo el 34% logró obtener ese nivel en una prueba práctica. Un hallazgo particularmente interesante del estudio en Suiza fue que los que contaban con certificados de ECDL tenían un rendimiento significativamente mejor en las pruebas prácticas, lo que sugiere que un curso de formación estructurado con la certificación es una manera de asegurar que las personas tengan las habilidades digitales que necesitan.

Está claro que tenemos un problema. La gente no tiene las habilidades que necesitan para el trabajo, y a menudo no responden bien al darse cuenta de eso. Lo que es peor, los jóvenes sin una capacitación digital profesional adecuada están en riesgo de quedarse atrás de la tecnología que está avanzando más rápido que sus habilidades. Afortunadamente hay soluciones para este problema, asegurarse de que todos tengan un acceso estructurado, bien pensado a programas de capacitación, el respaldo de una certificación como las de ECDL para demostrar que las personas han obtenido realmente las habilidades informáticas que necesitan, y que puede ayudar a cerrar la brecha de estas habilidades a la cual estamos enfrentando.

Más información en el documento de posición de ECDL Foundation, ‘Percepción y Realidad: Midiendo las habilidades digitales’. Y en su Anexo.

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