EL FUTURO DE LA EDUCACIÓN DE LAS TIC ESTÁ EN LAS HABILIDADES DEL FUTURO


Las orillas del río Clyde, en Escocia, poseían una de las mayores concentraciones de construcción naval del mundo, lo cual proporcionaba un futuro a más de 70.000 trabajadores. Esta fue una industria de tal magnitud, que se dice que más de 370 barcos se completaron en 1913. Y esto fue en un río solamente. Astilleros en toda Europa, desde Irlanda hasta Alemania, dieron trabajo a decenas de miles de personas.

Pero sólo 100 años más tarde, si quisiera construir un barco hoy, seguramente estaría buscando en un lugar como Bangeojin, en Corea del Sur. Mientras que algunos barcos todavía se siguen construyendo en el Clyde, la industria no tiene la permanencia que una vez tuvo. No ofrece un futuro para los jóvenes de la región.

Por eso, sería sorprendente escuchar de un nuevo esquema de formación profesional en el sector de la construcción naval siendo desplegado como una política de educación en los países europeos en la actualidad. ¿Por qué capacitar a nuestros niños y jóvenes con habilidades que son fácilmente trasladables a países más competitivos?

UN NUEVO PLAN DE ESTUDIOS PARA LA INFORMÁTICA

El pasado año, los niños en Inglaterra verán cambios en sus computadoras y les tocará aprender a diferenciar un algoritmo de un valor booleano. Según el ex ministro de Educación, Michael Gove, “… todos los jóvenes en el siglo 21 tendrán que manejar de igual manera la lectura, la escritura y la programación; comprender no sólo cómo utilizar una computadora, sino también cómo funciona una computadora.”

Esta nueva dirección que toma la enseñanza se enmarca perfectamente con nuevas tendencias que presentan a la codificación como una habilidad clave, a la par con la alfabetización y la aritmética básicas. Otras iniciativas, como la Semana de Código de la Unión Europea y el Año del Código afirman tener la respuesta al déficit de calificaciones digitales que se avecina.

90% DE LOS PUESTOS DE TRABAJO NECESITARÁ DE CONOCIMIENTOS BÁSICOS DE INFORMÁTICA

Es una estadística muy citada, que, para el 2015 el 90% de los puestos de trabajo en Europa requerirá habilidades básicas en Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). Tanto si es exacta o no, el mensaje que lleva es cierto: los trabajadores deben saber cómo utilizar las computadoras, o se quedarán atrás. Los trabajadores no calificados arriesgan sus propias carreras y ponen en riesgo la competitividad de las empresas.

Pero incluso si el 90% de los empleos requerirá habilidades digitales básicas, es poco probable que el 95% del empleo demande habilidades para codificar. Por supuesto será útil para los profesional de tecnologías, y tal vez incluso otras profesiones como los periodistas, el tener una comprensión de cómo programar una computadora, pero estas no son habilidades que la mayoría de los trabajadores alguna vez necesitará.

Trazando una analogía, ser capaz de conducir un coche es una habilidad muy útil. Muchos jóvenes aprenden a conducir. Conocer los entresijos de un carburador o sistema de inyección de combustible es también un valioso conocimiento. Y, sin embargo, no esperamos que el conductor promedio pueda armar el motor de su coche, ni esperamos que posea conocimientos de los sistemas de transmisión para conducir con seguridad.

MOTORES A REACCIÓN EN LUGAR DE CASCOS DE BUQUES

Jet EngineEuropa sigue siendo un foco de excelencia en ingeniería. Empresas como Rolls-Royce son líderes mundiales en tecnología de motores a reacción, y Airbus es uno de los dos principales fabricantes de aviones del globo. Opciones en educación y formación están disponibles para nutrir el talento de aquellos que quieren construir sus carreras en estos sectores de la ingeniería moderna.

La educación informática no debería ser diferente. Todo el mundo debería tener la oportunidad de adquirir las habilidades vitales que les ayudarán en cualquier trabajo que tengan en el futuro, y el 5% que seguirá una carrera en la industria de las tecnologías debería tener las opciones para estudiar los temas más avanzados. No es todo o nada; la programación y las habilidades digitales básicas pueden convivir lado a lado.

UNA BRECHA DIGITAL PELIGROSA

Este enfoque en la codificación está respondiendo a una falta de personas con ciertas competencias. Ciertamente, existe una brecha de habilidades, y es esencial que se tomen acciones al respecto. Esta brecha digital se da entre las habilidades que los empleadores necesitan, y las habilidades que los trabajadores pueden ofrecer. A principios de este año, la British Computer Society realizó un estudio de lo que los empleadores esperan de su fuerza de trabajo. 81% de los empleadores requiere que su personal posea habilidades digitales. A pesar de esta amplia demanda, sólo un 52% de los empresarios creía que su fuerza de trabajo tenía las competencias digitales necesarias para afrontar desafíos futuros. Otras investigaciones del Departamento de Negocios, Innovación y Habilidades del Reino Unido, encontró que sólo el 25% de las personas encuestadas tenían competencias en el procesamiento de textos.

Creemos que el problema es claro, y la solución también obvia. En lugar de tratar de conseguir que todos los niños programen en sus escuelas, deberíamos estar brindando a todos habilidades digitales básicas que les sirvan de base para ingresar luego a la fuerza laboral y continuar sus estudios superiores.

Esto ya está ocurriendo en algunos sitios. En Austria, las escuelas que participan en la iniciativa digi.komp8 ofrecen módulos del programa ECDL / ICDL a sus estudiantes. Esto no sólo construye sus habilidades con una formación probada, además los estudiantes también obtienen el beneficio de un título con reconocimiento internacional.

Tal vez deberíamos tomar un momento para preguntar qué habilidades necesitarán las personas en el futuro. La lista podría ser larga, pero seguramente las competencias digital esenciales estarán allí

Blog basado en el original de ECDL Foundation

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