Percepción y Realidad: midiendo la brecha digital en Europa, India y Singapur
Resumen Ejecutivo
ICDL Foundation y sus Operadores Nacionales llevaron a cabo estudios sobre alfabetización digital en cinco países europeos (Austria, Dinamarca, Finlandia, Alemania y Suiza) y dos países fuera de Europa (India y Singapur). Los estudios constaban de dos partes fundamentales: una primer etapa de autoevaluación y una segunda etapa de evaluación práctica de las competencias digitales. Los resultados revelaron que las personas tienden a sobrestimar sus capacidades y que existen importantes brechas de competencias digitales en todos los países analizados. Además, los jóvenes tienen brechas de competencias digitales que son tan amplias como el resto de la sociedad. Las investigaciones han demostrado que la autoevaluación es una medida deficiente de las competencias digitales. Estas conclusiones deberían tenerse en cuenta a la hora de elaborar políticas de competencias digitales a nivel internacional, nacional y local.

Introducción
La vida sin una computadora, una tableta o un teléfono móvil se ha vuelto inimaginable para muchos, y hay más personas que nunca que tienen acceso a Internet. En Europa, el 91% de los hogares tienen acceso a Internet en casa, mientras que, en Singapur, esta cifra llega al 92% y en Panamá se ubica en 78.8%. Los datos de la UIT de 20242 muestran que más del 85% de la población joven (15-24 años) en todo el mundo está conectada, con 420 millones en China y la India. Estos números impresionantes pueden crear la ilusión de que, al tener acceso a las tecnologías digitales, las personas, y especialmente los jóvenes, aprenden automáticamente cómo usarlas. Las personas tienden a suponer que, si poseen un dispositivo digital y saben cómo usar ciertas aplicaciones, entonces ya tienen todas las habilidades necesarias para su vida personal y profesional. Años atrás, varios Operadores Nacionales de ICDL realizaron estudios sobre alfabetización digital en Europa para evaluar los niveles reales de competencias digitales en sus países. En la investigación se incluyeron Austria, Dinamarca, Finlandia, Alemania y Suiza. Los resultados revelaron brechas significativas entre los niveles de competencia digital percibidos por los propios participantes y los niveles reales, medidos por un examen, lo que demuestra que incluso los jóvenes, a quienes a menudo se les considera “nativos digitales”, tienden a obtener un rendimiento inferior en las pruebas prácticas de competencias digitales. Una réplica de este estudio realizado en India y Singapur en 2022 confirmó que estas brechas de competencias digitales son tan prominentes en estos países como en Europa. Este documento ofrece una visión general de los principales hallazgos de estos estudios, analiza sus implicaciones para el desarrollo de habilidades digitales tanto a nivel nacional como internacional y enfatiza la importancia de complementar las herramientas de autoevaluación con calificaciones formales, como diplomas o certificados, para proporcionar un verdadero reflejo de las competencias digitales.
Estudios de alfabetización digital realizados por Operadores Nacionales de ICDL
En los estudios sobre competencias digitales se utilizaron dos grupos objetivo diferentes. En Austria y Suiza, se analizó un grupo representativo de participantes de entre 15 y 64 años. En Dinamarca, Finlandia, Alemania, India y Singapur, el grupo objetivo seleccionado fueron los jóvenes, principalmente estudiantes universitarios. Los estudios se basaron en una lógica de investigación sencilla. En primer lugar, se pidió a los encuestados que autoevaluaran sus competencias digitales en las áreas relacionadas con cinco módulos de ICDL: Fundamentos de informática, Fundamentos de Internet, Procesamiento de textos, Hojas de cálculo y Presentaciones. A continuación, se les invitó a responder algunas preguntas prácticas y a completar tareas en un entorno de trabajo simulado. Los resultados de estos estudios permitieron una comparación entre los niveles de competencias digitales autoevaluados y los reales.
Los resultados fueron consistentes en todos los países analizados:
- En primer lugar, la autoevaluación es un mal predictor del desempeño real, y las personas tienden a sobreestimar sus habilidades digitales.
- En segundo lugar, existen brechas de habilidades digitales en todos los países encuestados.
- En tercer lugar, las brechas de habilidades digitales son persistentes entre los jóvenes, así como entre sus contrapartes de mayor edad.
- En cuarto lugar, las personas que han adquirido previamente una certificación de habilidades digitales obtienen mejores resultados que aquellos que no tienen dicha certificación.
La autoevaluación es una medida deficiente de las habilidades digitales
Los resultados de todos los países analizados indican que las personas no pueden evaluar adecuadamente sus competencias digitales. Los encuestados evalúan incorrectamente sus competencias, en la mayoría de los casos sobrestimando sus conocimientos. Por ejemplo, en Austria, el 94% de los encuestados calificó sus conocimientos informáticos generales como “normales” o “muy buenos”. Sin embargo, en la prueba práctica, solo el 39% de ellos obtuvo una puntuación tan alta (véase la Figura 1). En Suiza se encontraron resultados muy similares. Por ejemplo, el 85% de los encuestados indicó que era “bueno” o “muy bueno” en el uso de Internet y el correo electrónico, mientras que, en realidad, solo el 34% de ellos respondió correctamente a las preguntas prácticas (véase la Figura 2).
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La falacia Del Nativo Digital
El Término ‘Nativo Digital’
El término “Nativo Digital” fue acuñado por Marc Prensky in 2013 para referirse a los jóvenes que crecieron rodeados de computadoras, teléfonos móviles y otras herramientas digitales. Prensky describió a los nativos digitales como “hablantes nativos” del lenguaje digital de las computadoras e Internet. Esta poderosa metáfora rápidamente ganó fuerza entre los medios, los políticos y los padres, lo que llevó al surgimiento de términos como “millennials”, “generación Z” e “iGeneración” para describir a los jóvenes que se presume poseen inherentemente las habilidades para usar las tecnologías digitales de manera segura y eficaz.

El papel de la Certificación en la medición de la Competencia Digital
La discrepancia entre las competencias digitales de “estilo de vida” y las competencias “laborales” es un problema constante. En los cinco países que eligieron a los jóvenes como grupo objetivo, las mayores brechas de habilidades existían en aplicaciones de productividad, como hojas de cálculo, procesamiento de textos y software de presentaciones (véase el Cuadro 1). Tabla 1. Autoevaluación vs competencias reales en aplicaciones de productividad – jóvenes en Dinamarca, Finlandia, Alemania y Singapur. Las filas de color naranja indican los niveles de competencias autoevaluadas, las filas de color blanco indican los niveles de competencias reales.
El informe de la OCDE de 2023 sobre competencias digitales en la fuerza laboral concluyó que los jóvenes suelen ser hábiles en el consumo de medios digitales (utilizando redes sociales, jugando, viendo vídeos o escuchando música en streaming). Sin embargo, cuando se trata de crear contenido, interactuar en entornos digitales colaborativos o utilizar softwares de productividad, existe una brecha significativa en su competencia.
El Plan de Acción de Educación Digital de la Unión Europea para 2024 también destaca que, si bien el 90% de los jóvenes de la UE están conectados a Internet e interactúan con diversas plataformas digitales a diario, menos del 50 % afirma sentirse seguro de su capacidad para utilizar las tecnologías digitales de manera eficaz en sus estudios o en su futura carrera profesional. En muchos casos, las competencias necesarias en el mundo profesional, como la resolución de problemas digitales, el análisis avanzado de datos y el dominio de herramientas de software siguen estando poco desarrolladas. Esta tendencia se refleja en los resultados del Informe sobre el Futuro de los Empleos de 20249 del Foro Económico Mundial, que señala que el 61% de los empleadores de todo el mundo informan de una falta de competencias digitales esenciales en los solicitantes de empleo, en particular entre las generaciones más jóvenes. Esto incluye la incapacidad de trabajar con herramientas digitales complejas, gestionar datos y comunicarse de forma eficaz en entornos digitales profesionales.
Conclusión: La necesidad de formación y certificación constantes
Para hacer frente a la creciente demanda de competencias digitales, la formación estructurada (como los programas de certificación) debe ser un elemento central de las estrategias de desarrollo tanto educativo como profesional. La certificación no solo ayuda a las personas a demostrar sus competencias, sino que también garantiza que la calidad de la formación se ajuste a las necesidades de la economía digital.

